Catalina Chervin en la galería ODA

La artista argentina Catalina Chervin presenta en la galería ODA, en Paraná 759, primer piso, una muestra titulada La realidad está en los detalles y curada por María José Herrera. Según Clarín, el recorrido reúne dibujos, grabados y esculturas hechos con una técnica muy minuciosa.

En las salas conviven una veintena de obras. Algunas son recientes y otras tienen varias décadas de antigüedad. La curadora decidió desarmar las series originales para que cada pieza se mire por sí sola, y ese gesto refuerza el recorrido de la mirada por el espacio.

La arquitectura de la galería, de líneas simples, funciona como contraste de las tramas de la artista. Vistas de lejos, esas tramas parecen manchas; de cerca, se descubren como un tejido de seres diminutos, cuerpos fragmentados y paisajes inquietantes.

Tinta, grafito y nogalina

Chervin trabaja con estilógrafo sobre el papel y va construyendo, trazo a trazo, cielos, acantilados y criaturas que se amontonan unas sobre otras. Sus grabados, aunque muy distintos de los dibujos, reclaman por completo su autoría. Ese método minucioso exige paciencia y una mirada muy cercana al papel, donde cada figura es un pequeño ser con su propio gesto.

Solo una serie, Piel descartada, se muestra reunida en una misma pared. Es también la excepción a la paleta habitual de la artista, que se mueve entre blancos, negros y grises. En esas obras, al grafito y a la tinta se suma la nogalina, un tinte antiguo hecho con aceite de nuez que Chervin rescató para componer jirones de pieles desolladas.

Gasas, sedas y fragmentos de grabados pegados debajo de un dibujo aportan transparencia y porosidad. Por eso, aun en una gama de grises, el color no se extraña.

Dos esculturas de resina suspendidas

La novedad de la muestra es su experimento más reciente: dos esculturas de resina que cuelgan en el aire de la sala. Según Clarín, son el intento más nuevo de Chervin por llevar la materia del dibujo a la tercera dimensión.

La obra se apoya en el vacío, como hacen ciertos artistas orientales, que construyen la imagen desde lo ausente y no desde lo que se ve. De ahí también el título, que pone juntas dos ideas que a primera vista parecen opuestas: la realidad y el detalle.

La propia Chervin describe así su trabajo: “Mis dibujos también son trazos cortados, papeles rotos”, dice, y habla de líneas sutiles que gritan desde lo profundo.

Una trayectoria entre dos ciudades

Desde hace más de tres décadas, Chervin reparte su vida entre Buenos Aires y Nueva York, una ciudad que la cobijó. Hace poco recibió, de parte del Salón, el Premio Nacional a la Trayectoria Artística, un reconocimiento a una obra cuya coherencia, según Clarín, permitió a la curadora separar las series.

El texto que acompaña la muestra, firmado por Herrera, sitúa ese trabajo frente a los desasosiegos del presente. La curadora lee en las piezas estados individuales de la mente y también el reflejo de una humanidad atravesada por conflictos, y destaca que el dibujo mira el cuerpo desde la piel hacia adentro.

Entre tanta oscuridad, aparece siempre una luz. Esa luz, según Clarín, es lo que atraviesa cada figura y sostiene la mirada de quien se detiene frente a los papeles.

Si vas

La muestra La realidad está en los detalles, de Catalina Chervin, está en la galería ODA, en Paraná 759, primer piso, en el centro porteño. La curaduría es de María José Herrera y las salas reúnen una veintena de obras entre dibujos, grabados y esculturas.

La nota de Clarín no informa horarios, precio de entrada ni fecha de cierre, así que conviene consultarlos con la galería antes de ir. Si querés ver la serie Piel descartada completa y las dos esculturas de resina suspendidas, ese es el recorrido que ordena la exposición.

Fuente: Clarín

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